Dormir con calor es horrible. Aunque puedes poner remedios para mitigar en la medida de lo posible las consecuencias de las terribles noches donde no parece que exista el aire.
Persianas y ventanas bajadas
Si la temperatura de fuera es más caliente que la de la casa, lo peor que puedes hacer es subir las persianas y abrir las ventanas creyendo que vas a estar más fresquito.
En cuestión de segundos el golpe de calor en tu casa será tan brutal que tendrás la sensación de tener un secador de pelo enchufándote directamente.
En la madrugada, que sí puede que bajen algo las temperaturas, sí podrás permitirte abrir un poco la ventana para que entre algo de aire.
Una buena ducha de agua templada:
Es un buen remedio antes de meternos en la cama. Una buena ducha de agua templada (no fría para evitar el choque de temperatura) y, sin secarnos el pelo, irnos a la cama directamente con el fin de acostarnos fresquitos (al menos el tiempo que dure el pelo mojado).
Cena ligerita:
A ser posible una ensaladita con mucha lechuga y tomate y bastante fresquita. Si comemos platos pesados lo único que haremos será aumentar la sensación de pesadez y calor porque el cuerpo generará más calor para poder digerirlos. De postre, nada de leche caliente. Lo mejor, un yogur o una pieza de fruta veraniega. Y muchísima agua.
Ventilador creativo:
Si no dispones de aire acondicionado (que por eso sigues leyendo este artículo) lo mejor es que te busques una alternativa creativa. ¿Cómo? Compra un ventilador (que no suelen ser muy caros) y pon un bol de hielos rebosante de agua justo delante del aparato para que el aire caliente se enfríe con el contacto de los hielos. También puedes ponerlo como el de la foto en función del tamaño del ventilador del que dispongas.
Funda de almohada helada o paño congelado:
Coge un trapo que previamente habrá estado en el congelador varias horas y ve colocándolo en distintas partes para sentir alivio. Por ejemplo, hazlo en la frente, el cuello y la parte interna de las muñecas para reducir la sensación de calor. Puedes usar también una bolsa de comida congelada (guisantes, judías, arroz tres delicias...). Otra cosa que funciona es meter en el congelador la funda de la almohada. ¡Verás qué sensación de alivio!
Apagar aparatos electrónicos:
Y más si duermes por ejemplo con la tele dentro de la habitación. No vale con dejarlos en 'stand by', ya que la lucecita roja sigue emanando calor. Lo único que funciona es apagar cualquier aparato electrónico por completo. Por otro lado, si tienes que cargar móvil o Tablet, siempre fuera de la habitación.
Duerme solo:
Si tienes la oportunidad de cambiar de habitación, hazlo. Tu pareja también lo agradecerá. Por otro lado, hay quien tiene la suerte de buscarse la vida en habitáculos de la casa más fresquitos. Si eres un afortunado inquilino de chalet, desempolva la habitación del sótano e instálate ahí por unos días.
Pijama ligero... o desnudo:
Olvídate de pijamas. Lo único que conseguirás es mojarlo de sudor y aumentar tu sensación de agobio. Lo mejor estos días de calor extremo es dormir como Dios nos trajo al mundo, completamente desnudos.

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